LA CUARENTENA Y SUS RETORNOS

Date : 5 abril, 2020


He vuelto a los versos de Pizarnik, a las puertas de Lubitsch, a Hannah y sus hermanas. Al bizcocho de limón y sus variaciones que perfeccioné de manera obsesiva durante la adolescencia y que repartía por el vecindario porque en casa acabaron por detestarlo. He vuelto a escribir a quien no escribía, a mirar debajo del felpudo, a estudiar mis manos. Al shock de la primera semana de encierro le han seguido la costumbre y sus cosas.

Ya no actualizo compulsivamente las portadas de todos los diarios. Me he insensibilizado a las cifras. He conseguido transitar la casa sin darme con las paredes. Ni contigo. Un instante sucede a otro en las nuevas rutinas que nos hemos construido no sé si para sobrevivir o volver a la vida.

Cada día te pregunto si quieres ir a la guardería y cada día me respondes convencido que no, que en casa, que todos juntos. No deja de sorprenderme lo poco que necesitas a tus compañeros minúsculos de batalla, los parques en los que juegas a jugarte mi salud, la playa que nos espera tan cerca. Te conformas con nosotros entre cuatro paredes y un balcón.

Te he preparado este bizcocho para que asocies su aroma a este encierro que vives desde otro lado. Para que recuerdes cómo me ayudabas a encestar los ingredientes con toda la puntería que te permiten tus dos años y medio de ganas. Para que cuando pase todo, vuelvas a él y a estos días como yo he necesitado recuperar el olor de la masa levándose en el horno y las palabras de mis poetas favoritas.

Ingredientes
· 2 plátanos muy maduros
· 1 yogur griego
· 1 medidas de yogur de aceite de oliva
· 4 cucharadas de pasta de dátiles*
· 3 medidas de yogur de harina de avena
· 1 sobre de levadura química
· Canela al gusto

1. Machaca los plátanos en un bol con la ayuda de un tenedor. No tienes que deshacerlos completamente, así quedarán algunos trozos más sólidos en el resultado final.

2. Vierte el yogur y remueve.

3. Echa el vaso de aceite de oliva y mezcla.

4. Suma la pasta de dátiles e intenta homogeneizar todos los ingredientes húmedos lo máximo posible. La cantidad es orientativa. No es un bizcocho dulce al extremo. Los plátanos maduros y la canela le añaden también un extra de dulzor. Es una receta ideal para introducir a los niños en el Baby Led Weaning (BLW) ya que no tiene más azúcar que el naturalmente presente en los ingredientes y no lleva huevo. A O. le encantaba.

5. Mezcla la harina y el sobre de levadura en otro bol y remueve para que la levadura se expanda de manera uniforme. Añade la canela que quieras.

6. Con un tamizador o con un colador, tamiza la harina sobre el bol de ingredientes húmedos poco a poco, mezclando con unas varillas o una espátula.

7. Vierte en un molde de bizcocho -yo utilizo uno rectangular de silicona para no tener que utilizar grasas para poder desmoldarlo-.

8. Hornea a 180ºC durante 30 minutos o hasta que la punta de un cuchillo salga limpia.

Pasta de dátiles*
Para hacer la pasta de dátiles solo tienes que poner en remojo un puñado de dátiles en agua tibia durante unos 20 minutos (lo ideal es dejarlo en remojo en nevera durante la noche para que no fermenten). Después, retira el agua y bate los dátiles con una batidora eléctrica. Lo ideal es que sean dátiles Medjoul por su carnosidad, pero sirven cualquier tipo de dátiles al natural / en rama. No los que están confitados.