Son nuestros fuegos (o ninguno)

A esta hora de la noche no quedan restaurantes abiertos. El número cero de Último Round descansa ya sobre la mesa. Se ha subido al cuadrilátero y ha conquistado sus esquinas. La azul. La roja. Y nosotros tenemos hambre.


En estas páginas el fuego no es uno. La gastronomía es más que un hombre sentado a la mesa y una mujer que le sirve. Es más que un plato en una red social. Es mucho más que chefs estelares y cocinas a la vista. Debemos ser prudentes ante lo fabuloso.

La gastronomía es un macrocosmos que nos une desde hambre. Y trataremos, como Fisher, de caer en todos sus fuegos, que también son los nuestros. Es en los márgenes donde se mueven los descubrimientos y es ahí donde buscaremos nuevas respuestas para las preguntas viejas que han vuelto a casa tras acariciar el apocalipsis.

Tenemos hambre. Hemos aprendido que en una nevera siempre hay más de lo que parece. Comeremos algo sencillo. No se suele hablar de lo pequeño. Quizá sí podamos escribirlo.